miércoles, 13 de junio de 2007

Parábola sobre la infamia contra la Biología

Amigos míos, soy el profeta enviado por Máximo, nuestro “Nuevo Mesías”, aquél cuya inteligencia no conoce final, cuya sabiduría sobrepasa los límites más insospechados, cuya jerga es el aliento que promulga la verdad anticipada. Aquel, que tuvo la bizarría de desafiar a una Ciencia tal y como Gladiator retó al Emperador Cómodo: La Biología.

Os relato de primera mano, cómo acaecieron los hechos:

Un día como cualquier otro, Máximo se disponía a dar una lección de vanidad, arrogancia, autosuficiencia,… (se me acaban los sinónimos) a todo aquél que se atreviese tan siquiera a mirarle a los ojos. Ese día, le tocaba dar un seminario en la clase de Evolución Molecular sobre “La Teoría de la Complejidad”, que en el idioma oficial de la religión maximiliana se traduciría así: “The Major Theory of Complexity” Author: Máximo/God.
Como buen promulgador de palabra que es, empezó a fustigar a todos los conocedores de la “errónea” Teoría de la Selección Natural de Darwin. Todos empezaron a temblar, a huir despavoridos; le decían: ¡Calla, blasflemo, que Darwin alzará su brazo contra ti y te quebrará los anteojos!… ¡De nada servirá tu magnífico y galano cordel…! Máximo, cual prisionero poseído por Satán, comenzó a invocar el principal mandamiento que en un sueño boyante, revelado por la celsitud de su procesamiento sináptico, se abrió camino cual hercúleo rayo de sol a través del caliginoso cielo de un inclemente día. Tal mandamiento así decía: “Considerando la mutación como una fuerza evolutiva tal, cuya tasa de alteración puede reflejarse si colocamos los aminoácidos de una secuencia proteica en los nodos de un hipercubo, puede observarse que la tasa de sustitución intríseca de un aminoácido por otro es irrelevante desde el punto de vista temporal”.


Nodos de un Hipercubo

Claramente, sin obviedad alguna, este impecable razonamiento lleva a decir que la Teoría de la Selección Natural no tiene una base científica, es decir, que cabalga impetuosa sobre la base del conocimiento adquirido por la experiencia.

Este hecho ocasinó tal revuelo entre los presentes que, como recientemente ha ocurrido en el foro de Mecanismos, un erudito respetable (el profesor de la asignatura), rebatió indiscrimidamente: ¡Estás loco!, ¡La Teoría de la Selección Natural de Darwin es la única teoría que tiene una base científica en Biología!

Tras este comentario, sonó el timbre del final de la hora y todo el mundo desalojó el aula, excepto Máximo, que con la mirada perdida, cual oveja descarriada, cogió su mochila y gritando decía: ¡Qué desastre!


Amigos, y así fue como Máximo, nuestro ídolo, nuestro chamán, fue derrotado por el simple hecho de ir por el mundo avasallando los pensamientos ajenos, sojuzgando las teorías actuales y derrochando más aires de grandeza que la Pantoja en El Rocío.
Pero pronto volverá y estaremos preparados para la venida de su Evangelio: “Créete Dios y fracasarás”



1 comentario:

Anónimo dijo...

Es curioso ver cómo vuestro Dios llamado Máximo emplea siempre que puede los conocimientos adquiridos en la asignatura de Bioquímica Evolutiva, como la teoría de la complejidad, las redes NK, las hipótesis de Wächterhäuser acerca del origen de la vida, etc. Me pregunto si alguna vez piensa por si mismo o si se dedica a parafrasear mentes mucho más despiertas que la que él pueda llegar a tener NUNCA.

Un Saludo