Los súbditos se disputan el cordel
Club de Fans de Máximo
Los súbditos se disputan el cordel
Nodos de un Hipercubo
Claramente, sin obviedad alguna, este impecable razonamiento lleva a decir que la Teoría de la Selección Natural no tiene una base científica, es decir, que cabalga impetuosa sobre la base del conocimiento adquirido por la experiencia.
Este hecho ocasinó tal revuelo entre los presentes que, como recientemente ha ocurrido en el foro de Mecanismos, un erudito respetable (el profesor de la asignatura), rebatió indiscrimidamente: ¡Estás loco!, ¡La Teoría de la Selección Natural de Darwin es la única teoría que tiene una base científica en Biología!
Tras este comentario, sonó el timbre del final de la hora y todo el mundo desalojó el aula, excepto Máximo, que con la mirada perdida, cual oveja descarriada, cogió su mochila y gritando decía: ¡Qué desastre!
Amigos, y así fue como Máximo, nuestro ídolo, nuestro chamán, fue derrotado por el simple hecho de ir por el mundo avasallando los pensamientos ajenos, sojuzgando las teorías actuales y derrochando más aires de grandeza que la Pantoja en El Rocío.
Pero pronto volverá y estaremos preparados para la venida de su Evangelio: “Créete Dios y fracasarás”
Genuflectant omnes in plano
Estupefacto por la envergadura del hallazgo, he querido dejar aquí la formidable fórmula general explicativa del cosmos y de la relatividad del espacio-tiempo obtenida tras este estudio por el gran Maestro y que muy pocos estarán al alcance de comprender:
D-DG(D)(G)----E

¿Mas debemos aceptar una burda simplificación? La respuesta obvia es (vociferen conmigo): ¡NO!, dado que, a diferencia de la mayoría de los mortales y a semejanza de nuestro Líder, los miembros del club de fans podemos ver en un espacio n-dimensional, siendo n la dimensión que a nosotros se nos antoje. Para integrar en este nuevo espacio ha sido necesario recurrir a un computador ZX Spectrum que yo mismo he construido con la ayuda de cuatro grapas y una caja de cereales Frosties, así como a la inestimable contribución del artículo "Seetõttu saavad tänapäeva islandi keele" publicado por la Universidad Libre de Reykjavyk, Islandia, que por supuesto me he leído en islandés. Así pues, se ha obtenido la trivial fórmula
que por su obviedad no me voy a molestar ni en explicar.