martes, 10 de julio de 2007

La última lección de Máximo I de España y V de Alemania, Conde-Duque de la Tierra y Barón de Andrómeda de Borbón Dos Sicilias

Compañeros. Amigos. ¡¡HERMANOS!! Me dirijo a vosotros para transmitiros la que será para algunos de nosotros, si la Gracia Divina no lo remediare, Última Lección de Él (U.L.É) Después de acudir con regularidad a la Biblioteca de Ciencias (dando muestras de su ya legendaria Modestia, ¡cómo si lo necesitara/necesitase!), de que pudiéramos observar con admiración como leía algunos apuntes mientras con la mano trazaba con gesto distraído algo sin duda trivial para él, como pudiere ser el cálculo de la masa de una galaxia, o una ecuación que permitiera calcular las quinielas pertenecientes a los próximos 17 años aportando como único parámetro el precio del kilo de garbanzo común en los mercados de Kuala Lumpur, después de todo ello, insisto, decidió no presentarse a la última asignatura del año.
Creyentes estupefactos/atemorizados por la no-comparecencia del Maestro

¿Cuáles pudieron ser las razones? ¿Un cataclismo mundial? ¿Las siete plagas de Egipto atacando la península ibérica? Aprovechando el desconcierto reinante, algún malvado tocado por la mano de Lucifer, masón, terrorista islamista, infiel y pagano quemaiglesias y muy probablemente etarra y autor intelectual del 11-M y del 11-S atrevióse a sugerir que el Maestro se había hecho popó.
Como diría otro genio incomprendido, Mariano Ozores, "¡No hijo no!". Nada más lejos de la realidad. En exclusiva para vosotros, Apóstol Nº1 os revela la Verdad:
Máximo nos estaba revelando a algunos de nosotros, en su infinita sabiduría, que ya era el momento de abandonar la cálida sombra del ala protectora que es su sapiencia y partir para difundir La Palabra. Así, como Dumbo debió soltar la pluma negra para averiguar que era capaz de volar por sí mismo, la elocuente ausencia de Él fue la forma de validarnos como Evangelistas del hipercubo, Predicadores de la Estadística Cafeteril, Seguidores del Santo Cordel y Maestros del Yo-yó.
Amadlo. Admiradlo. Veneradlo.

sábado, 16 de junio de 2007

Compendio de proezas acaecidas


Recibido de un reciente estusiamad0. Gracias por tu aportación, AG (Adenina-Guanina)


Señores es menester revelar a vuestra merced que hasta hace menesteroso tiempo yo vaqueaba de creencias no más allá de la pura realidad y del empirismo que no parecía ser la verdad indiscutible; me hallaba en un mundo que vaqueaba de significado espiritual, sin fuerzas para seguir viviendo; un mundo que a mi padecer era antivoluptuoso, sin hallar las llaves de la verdad incontestable... En fin estimaba que estaba en un mundo vorágine, hasta que la aurora de días preliminares tuve la fortuna de percibir la palabra inexorable e impoluta de la verdad sin contestación, no queria anticiparme a lo que claramente era la llegada de la emancipación de la humanidad, señores, Él es MÁXIMO nuestro venidero adalid. En ese instante recobré las ganas de vivir, y creedme mis sueños son más placenteros porque sé que mis inquietudes tendrán respuesta en breve. Sé que muchos de ustedes le llamais el nuevo mesías, otros la clave del pensamiento de occidente... Me parece que no sois conscientes de la transcendencia de que esta figura de la sabiduría es mucho más de lo que vos denomináis. Este hombre que tiende a semidios dictaminará el sentido de la vida, la cura contra el cáncer de pestaña, el temido SIDA, tenderá lazos de unión entre las distintas civilizaciones y pueblos del mundo, acabará con el hambre en el planeta, enigmas de la humanidad como hasta cuando se limpia el culo un ciego, ¿por qué cuando nos llueve encima subimos los hombros?, ¿por qué tenemos los calzoncillos en el primer cajón y los calcetines en el segundo? La clave de todo esto es corolario a la nueva teoría evolutiva de los nodos de un hipercubo. ¿Cómo no nos hemos dado cuenta de que estaba ahí la clave de toda la verdad de la vida? Sólo una figura de su calado podría llegar hasta esa repuesta; esta teoría derrumba la actual como tambaleante teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin por su obviedad implícita, pero amigos, existen intereses políticos y económicos, mejor dicho, verdad indiscutible. Por ello desde aqui, desde este apocado blog, miserable para la grandeza a la que hacemos referencia, clamo a lucha contra esta injusticia para que MAXIMO exponga al mundo desde teleideal la verdad que nos incumbe a todos, un saludo a todos camaradas.

Los súbditos se disputan el cordel



Author: un reciente entusiasmado

miércoles, 13 de junio de 2007

Parábola sobre la infamia contra la Biología

Amigos míos, soy el profeta enviado por Máximo, nuestro “Nuevo Mesías”, aquél cuya inteligencia no conoce final, cuya sabiduría sobrepasa los límites más insospechados, cuya jerga es el aliento que promulga la verdad anticipada. Aquel, que tuvo la bizarría de desafiar a una Ciencia tal y como Gladiator retó al Emperador Cómodo: La Biología.

Os relato de primera mano, cómo acaecieron los hechos:

Un día como cualquier otro, Máximo se disponía a dar una lección de vanidad, arrogancia, autosuficiencia,… (se me acaban los sinónimos) a todo aquél que se atreviese tan siquiera a mirarle a los ojos. Ese día, le tocaba dar un seminario en la clase de Evolución Molecular sobre “La Teoría de la Complejidad”, que en el idioma oficial de la religión maximiliana se traduciría así: “The Major Theory of Complexity” Author: Máximo/God.
Como buen promulgador de palabra que es, empezó a fustigar a todos los conocedores de la “errónea” Teoría de la Selección Natural de Darwin. Todos empezaron a temblar, a huir despavoridos; le decían: ¡Calla, blasflemo, que Darwin alzará su brazo contra ti y te quebrará los anteojos!… ¡De nada servirá tu magnífico y galano cordel…! Máximo, cual prisionero poseído por Satán, comenzó a invocar el principal mandamiento que en un sueño boyante, revelado por la celsitud de su procesamiento sináptico, se abrió camino cual hercúleo rayo de sol a través del caliginoso cielo de un inclemente día. Tal mandamiento así decía: “Considerando la mutación como una fuerza evolutiva tal, cuya tasa de alteración puede reflejarse si colocamos los aminoácidos de una secuencia proteica en los nodos de un hipercubo, puede observarse que la tasa de sustitución intríseca de un aminoácido por otro es irrelevante desde el punto de vista temporal”.


Nodos de un Hipercubo

Claramente, sin obviedad alguna, este impecable razonamiento lleva a decir que la Teoría de la Selección Natural no tiene una base científica, es decir, que cabalga impetuosa sobre la base del conocimiento adquirido por la experiencia.

Este hecho ocasinó tal revuelo entre los presentes que, como recientemente ha ocurrido en el foro de Mecanismos, un erudito respetable (el profesor de la asignatura), rebatió indiscrimidamente: ¡Estás loco!, ¡La Teoría de la Selección Natural de Darwin es la única teoría que tiene una base científica en Biología!

Tras este comentario, sonó el timbre del final de la hora y todo el mundo desalojó el aula, excepto Máximo, que con la mirada perdida, cual oveja descarriada, cogió su mochila y gritando decía: ¡Qué desastre!


Amigos, y así fue como Máximo, nuestro ídolo, nuestro chamán, fue derrotado por el simple hecho de ir por el mundo avasallando los pensamientos ajenos, sojuzgando las teorías actuales y derrochando más aires de grandeza que la Pantoja en El Rocío.
Pero pronto volverá y estaremos preparados para la venida de su Evangelio: “Créete Dios y fracasarás”



Exégesis de un opúsculo del Maestro

Como todos sus acólitos, me veo en la obligación de proclamar el mensaje de nuestro líder indiscutible, Señor de lo no vano, Patriarca espiritual. Tras abandonar la ciénaga nauseabunda donde me encontraba junto a todos los mortales, y ahora caminar junto a mis colegas discípulos del gran Máximo, me dispongo a transmitir sus disquisiciones.


Genuflectant omnes in plano

("Todos se arrodillan al mismo nivel del suelo")

No hace mucho que tuve el enorme privilegio de asistir a una de sus apoteósicas indagaciones de índole refulgente. Pese a mi temor de fracasar en el entendimiento de tan sabias palabras que mis oídos aguardaban recibir, dispúseme allí a escucharlo con suma atención. Presto comprendí que aún no estaba preparado para asimilar tan vasto conocimiento sobre los dominios de unión a calcio, por lo que tras aquella revelación, decidí refugiarme junto a mi vela y estudiar uno a uno sus hallazgos.

- Hallazgo nº1: algo tan simple como unir calcio permite tantas posibilidades que resulta imposible asignar a un patrón o secuencia la función de quelar iones.

¡Bárbaro!, descollante, divino. No dice nada pero lo dice todo. Después de tan gran estudio llegar a semejante descubrimiento sólo me confirma que nuestro ídolo es colosal. Tenía que seguir interpretando sus enseñanzas. No obstante, pronto las dificultades sobrevinieron con más fuerza. El lenguaje se volvía tortuoso, las deducciones irrealizables. Debía conseguirlo, de modo que recordé dónde se hallaban todas las respuestas y así hice, fui a la cafetería, extrínseco, locuaz. Raudo empecé a descifrar el sentido de aquella parábola pero todavía me faltaba algo; circunstancialmente me vino a la cabeza un comprensible trabajo de nuestro Semidiós, que en tono coloquial tituló: “Diccionario de la apócrifa etimología de los antropónimos”. Esta fue la clave que me reveló que lo importante de este tratado sobre el calcio no era lo que descubría, sino lo que no descubría. En este punto mi fascinación era tal que no pude evitar pensar que quizás estuviéramos ante lo que denominamos un “bodrio” o “coñazo” (del arameo safaítico conhis-, guía y –azzo, espíritu).

No satisfecho aún, me dirigí a fregar los platos, lugar de inspiración del líder, fuente de todo conocimiento. Fue entonces cuando, tras extirpar el último tropezón adherido a la taza del Mazinger Z, entendí la trascendencia de la arginina 147 en la troponina de pollo y la violación de los ángulos de Ramachandran por los residuos de valina que establecen la máxima distorsión catenaria.

Estupefacto por la envergadura del hallazgo, he querido dejar aquí la formidable fórmula general explicativa del cosmos y de la relatividad del espacio-tiempo obtenida tras este estudio por el gran Maestro y que muy pocos estarán al alcance de comprender:

D-DG(D)(G)----E

Advenimiento de la apoteosis








El hedor sólo angustiaba y el aire tórrido sofocaba. No era capaz de apreciar la idoneidad del momento, una enjundiosa faena en el retrete de la facultad. Tantas circunstancias desaprovechadas por carecer de un ídolo que me abriera la mente, alguien como el que ahora, nosotros venturosos mortales, podemos contemplar en la grandeza de su rostro. Él es Máximo camaradas, y este portal donde os encontráis es la cuna de la sabiduría. Sus anteojos son la lente que nos deja vislumbrar el camino hacia la sublimidad y humildad, sus dos exorbitantes virtudes. Su lozano cordel nos insta a aprehenderlo y así guiarnos por la sagacidad de su significado. Esto no ha ocurrido por casualidad, se nos brinda una oportunidad de hacer historia.


Amigos podréis decirme que soy un soñador, yo os contestaré que soñador era el que apostó que la tierra era redonda, soñador el que aventuró que un hipercubo explicaba la evolución de las especies o el que demostró que en las cafeterías aguardan las respuestas a todas nuestras preguntas. Compañeros, no quiero precipitarme, pero posiblemente estemos ante el nuevo Mesías de Occidente. Honrémosle con nuestras más modestas palabras, las que todos en alguna ocasión hemos recibido de Él.

Veni Redemptor gentium.

Algoritmo representando la agregación macromolecular espaciotemporal de las pelusas de mi cuarto

Escrutando el comportamiento aparentemente aleatorio de los entes macromoleculares de mi cuarto, vulgarmente conocidos por el populus como pelusas, he creído atisbar un cierto caos determinista, una relación matemática avanzada que tan sólo algunas mentes privilegiadas podemos intuir. Procedo a su desarrollo:
Supongamos una pelusa suma M, compuesta a su vez de las pelusas p y q:
M = p + q
Supongamos ahora que el fenómeno de agregación pelusaria sufre una evolución con el tiempo constante,
dM/dt = k * t
siendo k el Coeficiente de No-Higiene o Not-Higiene´s Coefficient, al que supondremos constante para no nublar las mentes de los menos dotados que por un error del destino pudieran o pudiesen arribar a esta nuestra página, si bien es sabido que como buenos fans de Máximo nuestro Coeficiente de No-Higiene aumenta exponencialmente con el tiempo.

Pelusa n-dimensional

Dado que mi cuarto es un espacio tridimensional, en buena lid deberé aplicar el en extremo sencillo operador tridimensional cartesiano:

¿Mas debemos aceptar una burda simplificación? La respuesta obvia es (vociferen conmigo): ¡NO!, dado que, a diferencia de la mayoría de los mortales y a semejanza de nuestro Líder, los miembros del club de fans podemos ver en un espacio n-dimensional, siendo n la dimensión que a nosotros se nos antoje. Para integrar en este nuevo espacio ha sido necesario recurrir a un computador ZX Spectrum que yo mismo he construido con la ayuda de cuatro grapas y una caja de cereales Frosties, así como a la inestimable contribución del artículo "Seetõttu saavad tänapäeva islandi keele" publicado por la Universidad Libre de Reykjavyk, Islandia, que por supuesto me he leído en islandés. Así pues, se ha obtenido la trivial fórmula

que por su obviedad no me voy a molestar ni en explicar.
Infortunadamente, al comparar los resultados obtenidos con los experimentales se advirtió que no se establecía una correlación óptima. Se ha procedido a desechar los datos experimentales.

martes, 12 de junio de 2007

Acuciante preámbulo

Sirvan estas mis humildes palabras para la apertura de este blog, dedicado a esa figura clave del pensamiento occidental que es nuestro nunca suficientemente loado Máximo. ¿Qué adjetivos podría inferir para la correcta definición de nuestro gurú, nuestro faro espiritual, en un escueto vocablo: nuestro Líder? Ninguno de ellos se adivinaría como suficiente, con una probabilidad del 101%. Mas con ánimo de espíritu nos aventuramos sus ya numerosos fans a la ardua tarea de homenajearlo con nuestras modestas reflexiones.

Adivínase un elegante cordel sujeta-anteojos detrás de la blanca barba

Tenga como cometido por tanto este blog anexar nuestros pensamientos de índole diversa, por supuesto no con la vana intención de tan siquiera acercarnos a tan elevada cúspide de sabiduría y erudición, mas con el fervoroso objeto de acampar en las laderas de su conocimiento,si en su magnanimidad y gallardía nos lo permite.